Moho en fotos antiguas: qué hacer y qué no hacer

Moho u hongos en fotos antiguas: protéjase, seque la copia, escanéela y quite las manchas en digital. Por qué la lejía y el alcohol dañan la foto.

El moho de una foto antigua no es una mancha encima de la imagen: crece sobre la gelatina que la sostiene y no se detiene hasta que desaparece la humedad. Esta guía trata de copias en papel con moho u hongos, no del hongo del objetivo de una cámara. El orden importa: primero su protección, luego secar y separar la copia, después escanearla sin limpiarla y, solo entonces, quitar las manchas en el escaneo.

Quite las manchas de moho en el escaneo

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Qué le hace el moho a una copia

La imagen de la mayoría de las copias del siglo XX vive en una capa de gelatina, una proteína, y para las esporas del moho es alimento. Con humedad suficiente germinan y la digieren, así que bajo la pelusa la emulsión puede quedar picada o adelgazada. Lo que queda tras cepillarlo suele ser pigmento del propio moho fijado en la gelatina que sobrevive, por lo que quitar la pelusa rara vez deja debajo una imagen limpia.

La humedad es lo que lo despierta. La Biblioteca del Congreso de EE. UU. señala que suele crecer cuando la humedad relativa supera el 60 % y la temperatura pasa de unos 24 a 27 °C (75–80 °F); el Archivo Nacional de EE. UU. (NARA) recomienda mantenerla por debajo del 65 % y no guardar fotos en sótanos húmedos, garajes ni desvanes calurosos. Y la mala noticia: según la Biblioteca del Congreso, una vez activo, el moho suele ser imposible de quitar sin dañar la foto. Por eso la imagen se salva en el escaneo, no puliendo la copia.

Antes de tocar la copia: protéjase

  • Trabaje al aire libre o junto a una ventana abierta, lejos de los niños
  • Use mascarilla (cubrebocas o tapabocas en buena parte de América; lo prudente es una FFP2 o una N95) y guantes desechables, y toque lo mínimo: el Archivo Nacional aconseja limitar la manipulación, porque el moho puede ser un riesgo para la salud. Con asma, alergias o defensas bajas, que lo haga otra persona
  • No sople, no golpee ni cepille la copia «para ver mejor»: levantaría justo las esporas que no conviene respirar
  • Al terminar, lávese las manos, limpie la superficie con un paño húmedo y deseche los guantes

El orden que salva la foto

  1. Corte la humedad

    Arregle la gotera o la filtración y saque las copias de la caja o del álbum húmedos. Según el Archivo Nacional, hay que retirar la fuente de agua o de humedad para que el moho deje de crecer; sin eso, nada de lo demás sirve.

  2. Séquela del todo

    Boca arriba sobre una superficie limpia y absorbente, en un lugar ventilado, lejos del sol y del calor directo, hasta que esté completamente seca. Si estaban empapadas, empiece por la guía de fotos dañadas por agua.

  3. Sepárela de las demás, pero solo seca

    Guárdela en una carpeta o una caja aparte. Una copia húmeda en una bolsa de plástico cerrada encuentra justo las condiciones que el moho necesita, y la Biblioteca del Congreso desaconseja el plástico con humedad alta porque las fotos pueden pegarse a las superficies lisas.

  4. Escanee o fotografíe tal como está

    Con el moho y las manchas incluidos. Con el móvil (celular, en buena parte de América) no hay contacto con la copia; del cristal del escáner pueden quedar esporas, así que pásele después un paño húmedo. Si lo que importa es el original, la única copia de una foto de familia, el Archivo Nacional aconseja consultar a un conservador-restaurador.

  5. Quite las manchas en el escaneo

    Se reconstruyen a partir de la imagen intacta que las rodea. La copia original se queda como está: seca, aparte y sin tocar.

Remedios caseros que no debe probar en el original

El consejo que circulaQué le pasa a una foto
LejíaPasar un paño con lejía rebajadaPuede atacar la plata y los tintes de la imagen igual que el pigmento del moho: están en la misma capa.
Vinagre o alcoholFrotar con vinagre diluido o con alcoholAñaden humedad y disolvente a una gelatina ya blanda y pueden alterar los tintes.
Paño húmedoPasar una toallita por encimaUna emulsión reblandecida se arrastra: la imagen se corre antes de que salga la mancha.
Sol, secador u hornoSecar o «esterilizar» con calorSeca de forma desigual, ondula la copia y la luz decolora la imagen. No elimina las esporas con seguridad.

Manchas pardas: ¿moho activo, moho seco o foxing?

«Moho» y «hongos» significan aquí lo mismo. Un moho activo suele verse velloso, aterciopelado o húmedo y sigue creciendo mientras haya humedad; uno seco es polvo o costra que ya no avanza, pero sus esporas pueden despertar si la humedad vuelve. A simple vista no siempre se distinguen: ante la duda, trátelo como activo.

El foxing, un anglicismo ya usado en conservación, consiste en puntitos pardo-rojizos sueltos o en grupos, sin relieve ni pelusa: puntos, no un campo. Su origen sigue en discusión (impurezas metálicas del papel que se oxidan con la humedad, hongos, o ambas cosas), y casi todas las explicaciones apuntan a la humedad. Un cerco que sigue el borde por donde se secó el agua se trata en la guía de fotos dañadas por agua; un tono amarillento general, en la de fotos descoloridas.

Qué vuelve en el escaneo y qué no

Si el moho solo estuvo sobre la capa, la imagen sigue bajo la mancha en el escaneo y se reconstruye a partir de lo que la rodea; el foxing es el caso más fácil, porque cada punto es pequeño. Si el hongo se comió la emulsión hasta el papel desnudo, allí ya no hay imagen: lo que se coloca es un relleno verosímil, no el original perdido. En un fondo apenas se nota; sobre una cara es otra cosa.

Antes de reparar, Epoha examina la foto y, si un rostro está muy dañado o es demasiado pequeño, se lo advierte; al modelo se le indica no cambiar los rasgos y dejar más sencilla la piel destruida en lugar de inventarle textura. Quien compara es usted: el resultado se ve junto al original antes de pagar. Si la copia es en blanco y negro, vuelve en color, y ese color es una deducción del modelo, no un dato recuperado.

Preguntas sobre el moho en las fotos

¿Cómo quitar los hongos de una fotografía antigua?

Del original, casi nada sin dañarlo: la Biblioteca del Congreso advierte de que, una vez activo, el moho suele ser imposible de quitar sin estropear la foto. Corte la humedad, seque la copia, sepárela y escanéela: las manchas se quitan en el escaneo.

¿El moho de las fotos es peligroso para la salud?

Puede serlo: el Archivo Nacional advierte de que es un riesgo para las personas y aconseja limitar su manipulación. Las esporas pueden irritar las vías respiratorias, sobre todo con asma o alergias.

Mi álbum huele a humedad. ¿Tiene moho?

El olor delata humedad y a veces moho, pero no basta para saber si algo sigue creciendo. Busque rastros visibles: pelusa, velos o polvillo. Si los hay, trate el álbum entero como afectado: hojéelo lo mínimo, no despegue las fotos y fotografíe las páginas tal cual. El escaneo no quita el olor.

Tengo manchas marrones en una foto antigua. ¿Es moho?

No necesariamente: los puntitos pardo-rojizos sueltos y sin pelusa suelen ser foxing. Ante la duda, trate la copia como si tuviera moho: guárdela seca y aparte, y escanéela. En el escaneo se pueden quitar las dos cosas.

Quite las manchas de moho en el escaneo

Suba el escaneo de la copia ya seca. El resultado llega en torno a un minuto y lo ve junto al original.

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Fuentes