Fotos pegadas en un álbum de hojas adhesivas (o «magnético»): qué hacer

Fotos pegadas en un álbum de hojas adhesivas o magnético: por qué no conviene despegarlas a la fuerza, cómo escanear la hoja y cuándo sacar una copia.

Esta guía trata de las fotos pegadas en un álbum de hojas adhesivas (el álbum «magnético» o autoadhesivo: cartón con adhesivo y una lámina de plástico encima), no de los álbumes de estampas o cromos del Mundial. La respuesta honesta a «¿cómo las despego?» es menos cómoda que los consejos de los foros: el Archivo Nacional de EE. UU. recomienda no separar una foto adherida a la página de un álbum. El orden, por tanto, es este: escanear primero la hoja entera, tal como está; decidir después, foto por foto, si se saca alguna; y saber cuándo parar.

Rescate la foto, no solo el álbum

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Por qué las fotos acaban soldadas a la hoja

Una hoja adhesiva apila tres materiales que envejecen mal juntos. El cartón rara vez es libre de ácido y se amarillea. El adhesivo, pensado para dejar recolocar las fotos, con los años se endurece. Y la lámina de arriba, a menudo de PVC, se amarillea y puede pegarse a lo que cubre. Tras unas décadas la copia puede quedar sujeta por las dos caras: unas fotos se levantan con la uña y otras no se mueven. El Archivo Nacional llama a estos álbumes «magnetic albums», aunque no llevan imán, y los cuenta entre lo que conviene evitar para guardar fotos.

Tirar hacia arriba es la trampa: puede ceder el papel y quedarse la capa de imagen en la hoja. Por eso ese archivo advierte de que separar una copia adherida puede dañar la emulsión o rasgarla, y no da ningún método para sacarla: dice que no lo intente. Los remedios caseros con acetona, alcohol o aceite tampoco son seguros: un disolvente puede manchar o reblandecer la imagen.

¿Escanear en el álbum o sacar la foto?

Escanear en el álbumSacar la foto
CuándoSe resiste, es valiosa o la hoja lleva anotacionesSe levanta casi sola, o el álbum la daña a ojos vistas
RiesgoReflejos y velo amarillo de la lámina en el archivoImagen arrancada, papel rasgado, adhesivo en el reverso
¿Se puede rectificar?Sí: más adelante aún puede decidir sacarlaNo: una copia rasgada no vuelve a como estaba

Si decide sacar alguna foto: del gesto más suave al último recurso

  1. Escanee primero la hoja entera

    Con la lámina y las anotaciones. Pase lo que pase después, esa imagen ya existe.

  2. Pruebe una esquina, sin tirar

    Con la uña o con una tarjeta de plástico flexible. Si se resiste, no insista.

  3. Pase un hilo por debajo

    Un hilo dental sin cera, deslizado a ras de la hoja y movido de lado a lado, corta el adhesivo desde abajo en lugar de despegar la foto hacia arriba. No es un protocolo de archivo: reduce el riesgo, no lo elimina.

  4. Un poco de calor, solo al final

    Un secador a la temperatura más baja, a varios centímetros y en movimiento, puede ablandar un adhesivo terco; no lo haga con una foto irreemplazable. Nunca una plancha ni una pistola de calor.

  5. Último recurso: recortar la hoja alrededor

    Si la foto le importa de verdad, recorte el cartón con un margen en vez de despegar la copia: no se separa nada. Es provisional, porque el cartón rara vez es libre de ácido; si la foto es valiosa, consulte a un conservador-restaurador.

  6. Sepa cuándo parar

    Si tras unos intentos cuidadosos no se mueve, pare: ni cuchillas, ni disolventes, ni agua. Una copia pegada pero entera se escanea; una rasgada ya es un caso de restauración (véase la guía de la foto rota).

La hoja y el reverso: dos documentos que conviene conservar

El nombre, el lugar o el año que alguien anotó junto a la foto son una fuente por sí solos. Despegar separa la copia de ese contexto; escanearla con su hoja lo conserva. Esas anotaciones no pasan al resultado restaurado, porque Epoha devuelve solo la fotografía y quita la hoja y el margen: guarde siempre el escaneo de la hoja entera. Con el reverso, la misma cautela: estuvo contra el adhesivo, y el lápiz o la tinta pueden arrancarse con el papel. Si libera una foto, escanee el reverso antes de guardarla, sin frotar los restos de adhesivo. La guía de fotos para genealogía explica cómo aprovechar esas pistas.

Escanear a través de la lámina

Un álbum encuadernado casi nunca queda plano sobre un escáner. Suele ir mejor fotografiar la hoja con el móvil (o celular) en vertical, con luz de día y sin flash; si la lámina refleja una ventana, cambie el ángulo. Más en nuestra guía para digitalizar fotos antiguas.

Epoha quita del archivo la página del álbum y endereza la foto. Los reflejos de la lámina y su velo amarillento pueden atenuarse en parte, o no: depende de la copia, y usted lo ve antes de pagar. Bajo una lámina amarilla las caras son lo que peor se ve: el análisis avisa de los rostros demasiado dañados o pequeños, al modelo se le indica que no cambie los rasgos y el resultado se muestra junto al original. Compárelos usted. Una copia en color desvaído suele salir con el color corregido (véase la guía de fotos descoloridas); una en blanco y negro vuelve en color, y ese color es una deducción del modelo, no un dato recuperado.

Después: guardar las fotos liberadas y el álbum

  • Una copia por funda, en plano, para que ningún reverso con adhesivo roce otra
  • Fundas de poliéster, polipropileno o polietileno, o papel libre de ácido que haya superado el Photographic Activity Test (PAT, norma ISO 18916); nunca PVC ni plásticos de origen desconocido
  • No compre otro álbum adhesivo: según el Archivo Nacional, lo más seguro es montar las fotos sin pegamento ni adhesivo
  • Álbum en lugar fresco y seco: humedad relativa por debajo del 65 % y temperatura por debajo de unos 24 °C (75 °F), según el Archivo Nacional

Preguntas sobre las fotos pegadas en el álbum

¿Cómo despegar fotos de un álbum de hojas adhesivas sin romperlas?

Escanee la hoja y pruebe una esquina sin tirar. Si la foto cede, pase un hilo dental sin cera a ras de la hoja. Si no, déjela: el Archivo Nacional recomienda no separar una foto adherida a la página de un álbum, y un escaneo hecho en el álbum vale más que una copia rasgada.

¿Se pueden escanear las fotos sin sacarlas del álbum?

Sí, y para una copia que se resiste es la opción más prudente. Fotografíe la hoja de frente, con luz de día y sin flash, evitando reflejos en la lámina. El velo del plástico queda en el archivo; en la restauración puede atenuarse.

La lámina está amarilla y turbia. ¿Se ha perdido la foto de debajo?

No necesariamente: lo que ve suele ser el propio plástico envejecido. Escanee y juzgue por el archivo: parte del velo puede atenuarse, sin garantía, y usted lo comprueba antes de pagar.

¿Y si las fotos están en un álbum de cartulina negra, con esquineros o con cola?

El mismo principio: escanee primero y no fuerce. Una foto sujeta con esquineros se libera deslizándola; si está pegada con cola, trátela como una foto adherida, sin disolventes.

Se rasgó al despegarla, o la imagen se quedó en la hoja. ¿Qué hago?

Pare y escanee los trozos y la hoja con los restos. Las roturas y faltas pequeñas se reconstruyen a partir del resto de la imagen, pero una zona perdida se rellena con una suposición verosímil, no con el original; sobre una cara, el resultado puede ser menos fiable.

Rescate la foto, no solo el álbum

Suba el escaneo, con la copia liberada o aún en el álbum. El resultado llega en torno a un minuto y lo ve junto al original.

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Fuentes